Antecedentes

Una de las grandes discusiones en la educación ha sido como saber que tanto aprendieron los alumnos y alumnas después de haber realizado alguna actividad o haber participado en una clase.

Con base en las teorías conductistas, la evaluación se centró en la observación de cambios en la conducta de los sujetos, posteriores al estímulo realizado, dado que, el aprendizaje es un cambio de conducta.

Así en todas las escuelas se usan las pruebas para medir cuanto aprendieron los alumnos.

En la práctica se han ido incorporando otros aspectos como la participación, los hábitos como la tarea, el respeto, los valores, la realidad que se impone es que los instrumentos por excelencia para evaluar siguen siendo los exámenes.