Una secuencia didáctica siempre debe contener la siguiente estructura:
- Momento para la presentación de la situación didáctica de su secuencia y del material que se utilizará. La situación didáctica se debe presentar a los estudiantes de modo que ellos y ellas sepan qué se va a hacer y a lograr, si se puede por escrito mejor, si son pequeños se utiliza el friso, que siempre se ha utilizado para la elaboración de proyectos. La presentación debe incluir la serie de pasos que se llevarán a cabo y debe permanecer frente a los estudiantes mientras se realiza, desde su inicio hasta su término, porque se promueve el desarrollo de las funciones ejecutivas. Dicha presentación debe contener:
- Competencia que se quiere desarrollar (en las palabras de los niños/as), buscando que sea significativa.
- Nombre de la situación.
- Conflicto cognitivo a resolver.
- Secuencia didáctica o de actividades.
- Productos a entregar.
- Fechas de entrega.
- Tiempo estimado por cada producto y por toda la situación.
- Formas de organización para llevarla a cabo.
- Momento de integración de la secuencia de actividades que le permitirán al estudiante resolver el conflicto cognitivo. La secuencia didáctica debe incluir:
- Actividad de inicio: que por lo general es la presentación de la situación, del conflicto cognitivo y de las actividades a realizar. No es necesariamente la recuperación de los conocimientos previos, ya que cuando se trabaja por competencias y se establece un escenario con un conflicto, al identificarlo, los estudiantes solos participan y demuestran lo que saben. Lo que se debe hacer cuando se establece dicho conflicto es provocar que saquen lo que conocen del mismo, para que el docente pueda realizar una evaluación inicial sobre las competencias que poseen para resolverlo.
- Actividades para la resolución del conflicto cognitivo: acordes con el tipo de situación y con la competencia se impulsan ejercicios de investigación, encuestas, entrevistas, lecturas, cuestionarios, guías de estudio que lleven a desentrañar dicho conflicto.
- Actividades que promuevan el desarrollo de las funciones ejecutivas: que tomen decisiones, planeen, ejecuten y evalúen su acción.
- Actividad de cierre: orientada a que apliquen los conocimientos en situaciones diferentes a la prevista, por lo que puede ser simplemente un resumen, mapa mental, conceptual, etcétera, o bien un problema parecido que se pueda solucionar aplicando la habilidad para abstraer el conocimiento aprendido y aplicarlo frente a otra demanda, es decir, una generalización obtenida del proceso realizado en otro contexto.
- Actividades de normalización del proceso: aquellas que conduzcan al trabajo efectivo por parte del estudiante y que garanticen el despliegue de la competencia, éstas son: productos a entregar en un tiempo determinado con unas características propias y en un sistema organizado de trabajo:
- Productos a entregar. Dado que una secuencia didáctica incluye varias actividades, de ella se desprenden varios productos, los cuales se van elaborando tanto en el proceso para poder llegar a la meta (la resolución del problema que se plantea en la situación), como al final, asunto que se concreta muchas veces en que dicho conflicto se resuelve mediante un producto. Para garantizar que los estudiantes realicen las actividades deben entregar productos individuales en todos los casos, aunque trabajen por equipos, siempre debe haber algo que compruebe que cada uno de ellos trabajó. Por ejemplo, en el debate se puede pedir la participación en equipo, pero tanto el cuestionario inicial como el ensayo son personales.
La forma en que se realizarán los productos, esto es si son individuales o grupales, debe estar bien especificada en la secuencia didáctica que se entrega.
- Tiempo para trabajar y fecha de entrega. Con el objeto de impulsar el desarrollo de las funciones ejecutivas, que son la base para un desempeño eficaz y eficiente, se debe garantizar que el estudiante cuente con un control del tiempo, que organice lo que va a hacer y cómo lo llevará a cabo. Por esto, es indispensable que se establezcan tanto la cantidad de tiempo para elaborar cada producto como la fecha en que se va a entregar. Si la situación didáctica es corta, se debería decir: "Tienen 15 minutos para leer, 10 minutos para planear, 20 minutos para contestar el cuestionario y en los últimos cinco nos reuniremos para ver cómo van". Aunque el control del tiempo está siendo externo, es decir el docente lo impone, ellos sabrán organizarse mejor.
- Formas de organización del grupo. La secuencia didáctica debe incluir la modalidad en que se organizará el grupo para trabajar: individual, por parejas, por equipos de tres, cuatro, o cinco personas, todo el grupo, algunos solos y otros no, etcétera. Así, articulados al tiempo y a los productos que entregarán, los estudiantes también tendrán un mayor control sobre el tiempo y el proceso.