Cómo detectar una buena actitud
- Mediante la observación de nuestros alumnos, de sus códigos y cualquier indicador conductual que manifieste cómo se siente en nuestra clase, para poder hacer una intervención que mejore su disposición hacia el aprendizaje. Dicha intervención va desde preguntarle qué necesita, hasta impulsar modificaciones en nuestro quehacer docente, de manera que mejoremos el nivel de motivación que tiene frente a la tarea.
- Mediante situaciones didácticas interesantes que lo lleven a desear, anhelar, seguir estudiando y trabajando en esa tarea o desempeño, pero además provocando que la actitud real de los estudiantes frente al escenario salga a flote, porque al hacerlo se podrá trabajar con ellos.
- Creando un ambiente dentro del salón en el que las normas de comportamiento estén bien definidas, que estén redactadas, de modo que el estudiante sepa lo que se espera de él o ella.