Edgard Morín, filósofo contemporáneo, sostiene que el pensamiento simple se caracteriza por cuatro principios básicos:
- La disyunción, que tiende a aislar los objetos de su entorno, no ve conexiones, ni especializaciones, ni matices.
- La reducción, que tiende a explicar la realidad por sólo uno de sus elementos, ya sea psíquico, biológico, espiritual, etcétera.
- La abstracción, que se contenta con establecer leyes generales desconociendo las particularidades que emergen.
- La causalidad, que ve la realidad como una serie de fenómenos de causa/efecto.